En el mundo actual, los lugares están en riesgo de sufrir ataques maliciosos que buscan afectar la disponibilidad y rendimiento. Uno de los ataques más comunes y peligrosos es la denegación de servicio, dejando la web inaccesible a los usuarios.

Nos encontramos diferentes tipos de ataques para conseguir derrotar un sitio web:

  • Ataques DDoS (Ataque por denegación de servicio distribuido), que consiste a una sobrecarga del lugar con un tráfico masivo falso, proveniente de múltiples botes. Esto provoca que el servidor se colapse y deje de responder.
  • Exploración de Vulnerabilidades: buscar agujeros de seguridad para ejecutar ataques por inyección SQL o el cross-site scripting (XSS) afectando la integridad del sistema y la seguridad de los datos.
  • Robo del ancho de banda (Scraping Masivo): algunos botes maliciosos intentan copiar grandes cantidades de contenido al sitio web, para consumir recursos del servidor y retardar el funcionamiento.

Cómo nos puede proteger Cloudflare?

Para proteger de estas situaciones, tenemos Cloudflare, una plataforma de seguridad y rendimiento web que intenta minimizar estos ataques. Con Cloudflare, utiliza una red global de servidores para detectar y bloquear el tráfico malicioso antes de que llegue al sitio web. Analiza en tiempo real y filtra las solicitudes sospechosas. También permite aplicar unas reglas de seguridad avanzadas, que hace bloqueos sin necesidad de intervención manual.

Cloudflare nos crea una red de distribución de contenido (CDN), para almacenar archivos estáticos del lugar en servidores de todo el mundo. Esto sirve para acelerar la carga de la página, si no que también reduce la carga del servidor principal.

Utiliza una tecnología de análisis de comportamiento para diferenciar botes maliciosos y tráfico legítimo, reduciendo el impacto de ataques automatizados.

Con Cloudflare, podrás garantizar al usuario una experiencia segura y fluida mientras navega por tu web.

Samanta Fernández Carmona
Tepsis – Programación